El
crecimiento urbanístico promovido por la Comunidad de Madrid,
que podemos calificar de brutal y salvaje, produce daños
ambientales y sociales muy graves, y perjudica de manera clara
al conjunto de la sociedad.
No
cesa la aprobación de proyectos urbanísticos en
la Sierra de Guadarrama, dentro del ámbito del Plan de
Ordenación de Recursos Naturales. 200 nuevas viviendas
en Abantos y un hotel de lujo en suelo protegido en Bustarviejo.
El
futuro de la Sierra de Guadarrama se dibuja muy negro. Ni Castilla
y León ni Madrid parecen estar por la labor de proteger
la Sierra de Guadarrama.