| Con
motivo del segundo aniversario de Esperanza Aguirre como Presidenta
de la Comunidad de Madrid, Ciudadanos contra la Especulación
Urbanística [1] ha representado un entierro en el que el
difunto era el Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid. Junto al
difunto se enterraba toda la normativa ambiental que en los 22 años
de vida de la Comunidad de Madrid han ido elaborando los diferentes
Gobierno regionales democráticos. De esta manera se pretendía
hacer una dura crítica a la nefasta política ambiental
desarrollada por el Gobierno de Esperanza Aguirre en sus dos años
de legislatura.
Para
las asociaciones vecinales y ecologistas, en los dos últimos
años, no sólo no se ha avanzado en materia ambiental,
sino que se está produciendo un alarmante retroceso. La legislatura
de Esperanza Aguirre se inició eliminando la Consejería
de Medio Ambiente como órgano independiente y unificándola
a la de Urbanismo. Así se creó la actual Consejería
de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio. Los temores
que surgieron entonces se han cumplido con creces, la Consejería
de Medio Ambiente ha desaparecido y ha dado lugar a un órgano
que no sólo no vela por la defensa y conservación
de los valores naturales, sino que además ampara los proyectos
más impactantes y legitima actuaciones que en otros tiempos
no se hubieran permitido. Esta situación está creando
un ambiente insostenible de impunidad donde las mayores barbaridades
ambientales se disfrazan de actuaciones legítimas e incluso
ecológicas. Un ejemplo ilustrativo es la transformación
en senda ecológica, con presupuesto de la Consejería
de Medio Ambiente, de una pista ilegal realizada por el Ayuntamiento
de Villanueva de la Cañada en zona de máxima protección
del Parque Regional del Curso Medio del Río Guadarrama. O
la colocación por Esperanza Aguirre y el Consejero de Medio
Ambiente de la primera piedra de unas viviendas “ecológicas”
pero sin licencia que el Ayuntamiento de Torrelodones pretende levantar
en una zona verde.
El
silencio del Gobierno regional frente a la avalancha de planes generales
que en ocasiones incumplen la normativa ambiental, clasificando
como urbanizable suelo protegido o siguiendo procedimientos al margen
de lo que establece la Ley del Suelo es muy preocupante. Igualmente
la inactividad frente a las constantes denuncias por construcciones
ilegales resulta alarmante. “Somos los ciudadanos y organizaciones
ecologistas los que nos vemos obligados a recurrir a los tribunales
para restaurar la legalidad urbanística y ambiental porque
las administraciones competentes no lo hacen”.
La
falta de transparencia y ausencia de participación es otra
característica de este gobierno, los planes en los que la
ley obliga a que exista participación de las asociaciones
interesadas se hacen en el mayor de los secretos y de espaldas a
los sectores interesados. Un ejemplo de esto es lo que está
sucediendo con la elaboración del Plan de Ordenación
de los Recursos Naturales de la Sierra de Guadarrama y el futuro
Parque Nacional o, la revisión del Plan de Ordenación
de los Recursos Naturales de la ZEPA de los Encinares de los ríos
Alberche y Cofio (zona donde se pretende desdoblar la carretera
M-501).
Otro
asunto preocupante es la revitalización de proyectos altamente
impactantes que ya habían sido desestimados por anteriores
Gobiernos regionales. Aunque el caso más conocido es el del
desdoblamiento de la carretera M-501, donde el Gobierno regional
está mostrando el desprecio más absoluto a la legalidad
ambiental regional, nacional y europea, no es el único. El
desdoblamiento de la carretera M-600, entre Guadarrama y El Escorial
o, la aprobación de una nueva carretera entre La Hiruela
y Puebla de la Sierra, en la Sierra Norte, son otros ejemplos.
Por
otra parte, la gestión del agua en la Región, ha supuesto
este verano, un ejemplo de hasta donde puede llegar la frivolidad
del actual Gobierno regional. Mientras se derrochaba agua, en año
de sequía, la Presidenta ridiculizaba cualquier medida de
ahorro de agua calificándolas de medidas de “escasez”
y “racionamiento”. Sin embargo, al mismo tiempo exige
a ola Administración central, la construcción de nuevos
embalses fuera de los límites regionales, en los ríos
Jarama, Alberche y Sorbe. Se da la circunstancia de que estos embalses
fueron rechazados por los anteriores gobiernos centrales por su
escasa utilidad y su gran impacto ambiental.
La
desidia del Gobierno de Esperanza Aguirre también se ha demostrado
en materia de calidad del aire y energía. Mientras este verano
se anunciaba un magnífico Plan Azul para mejorar la calidad
del aire en Madrid, las superaciones de los niveles de ozono han
pasado de 123 en 2004 a 280 en 2005. Por otro lado el Plan Energético
de la Comunidad de Madrid supone un incremento del 135% de emisiones
de CO2. Es decir, se pasaría de 19,2 millones de toneladas
de CO2 en 1990 a 45,3 millones en 2012. Muy por encima de los compromisos
internacionales de nuestro país que no prevén incrementar
las emisiones más de un 15% en 2012 con respecto a 1990
En
definitiva, ante este panorama podemos afirmar que nunca en Madrid
se había vivido una situación ambiental como la que
se está padeciendo. La Consejería de Medio Ambiente,
tras la unificación con Urbanismo, ha pasado de ser garante
de la defensa y conservación de la naturaleza a ser su principal
enemigo. Para Ecologistas en Acción estamos viviendo el peor
momento para el medio ambiente regional desde que en 1983 se creó
la Comunidad de Madrid. Esperamos que sólo sea un episodio
pasajero y que en breve lleguen mejores tiempos.
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Publicado
en: http://www.ecologistasenaccion.org/article.php3?id_article=3433 |